sábado, 25 de abril de 2009

Concentración


Como de costumbre, el Dr. Calle colabora con nosotros: nos mandó la siguiente belleza:

En Radiaciones, los diarios de Ernst Jünger, leo [el Dr. Calle] una anécdota ocurrida durante la guerra de los bóxeres:

Creo que era un oficial del Estado Mayor del general Waldersee el que contaba una ejecución de rehenes chinos. Formaban una larga cola, mientras iban siendo decapitados uno tras otro. En aquella cola le llamó la atención al oficial un hombre que estaba leyendo un libro. La visión de aquello le conmovió y entonces solicitó de quien dirigía las ejecuciones la vida del hombre, que le fue concedida. El oficial comunicó el indulto al lector. El chino dio las gracias cortésmente, se metió el libro en un bolsillo y abandonó el lugar del suplicio, donde el trajín siguió su curso.

¿Qué estaría leyendo?

Y ahora esta otra, sobre un ajedrecista, escrita por Dribbling online, un estupendo humorista que tiene un delicioso libro, La siciliana salvaje, que le mandamos al que quiera. Como verán, el tipo enreda una historia de concentración, parecida a la anterior, en los comentarios de una partida de ajedrez. A quienes no les importa el ajedrez, desde luego, pueden saltarse la partida. Los demás también, no faltaba más: este blog es libertario: hagan lo que les dé la gana:

1.e4 No vayan a creer a los que dicen que yo estoy enganchado al ajedrez, ni una palabra. 1...c5 No menos de dos veces por mes llamo al despacho para enterarme de cómo van las cosas. El Coach está de testigo, no me deja mentir.
2.Cf3 d6 Y hace poco más de un año asistí a una reunión familiar donde me presentaron a mi hija la del medio, que cumplía quince.
3.d4 cxd4 O sea que levanto mi cruz, cumplo mi condena, pago mi peaje.
4.Cxd4 Cf6 Pero uno también tiene derecho a tener un hobby ¿no?
5.Cc3 a6 No es cierto que el ajedrez sea una droga, aunque a veces se cometan excesos.
6.Ae2 e6 Un conocido de un amigo mío estranguló al hijo de siete años porque al entrar corriendo a la habitación le tiró las piezas del tablero.
7.0-0 Dc7 El abogado defensor lo declaró culpable pero, enterado de que el Juez era ajedrecista, presentó como fuerte atenuante el hecho de que la posición que estudiaba el parricida en el momento de autos emergía de la variante Botwinnik del Gambito de Dama.
8.f4 Cbd7 Estimando el argumento, el Juez aplicó una pena menor y otorgó la condicional.
9.a4 b6 En privado, el Juez le dijo al abogado que tratándose de la variante Botwinnik debería haber sostenido la inocencia de su defendido por el eximente de defensa propia.
10.Af3 Ab7 En privado, dijo el Juez que él en casa analizaba la variante Botwinnik con el hacha encima de la mesa.
11.De2 e5 En la sentencia, el Juez sostuvo que "era imprescindible proteger el esfuerzo en investigación y desarrollo necesario para impulsar al país a cotas más elevadas de prosperidad y prestigio internacional."
12.Cd5 Cxd5 En acción sin precedentes, el reo apeló, solicitando se le aplicara la perpetua. Alegó que la prisión de máxima seguridad era el único sitio que le daba ciertas garantías de que le permitieran analizar en paz.
13.exd5 g6 El asunto estaba sub judice cuando el interfecto arremetió con una escopeta de caños recortados contra unos pajarillos que cantaban en el jardín -según él- "con estridencia".
14.Cc6 Ag7 Fue internado en un psiquiátrico y recluido -a petición propia- en confinamiento solitario.
15.fxe5 Cxe5 Lo último que se supo estaba feliz, por más que tuviera que mover las piezas entre dientes por lo del chaleco de fuerza.


Aquí no termina la partida. Ganaron las blancas, por supuesto. La partida real es Smyslov, Vassily - Grigorian, Karen - Moscú, 1976.

4 comentarios:

Camilo Jiménez dijo...

1. Un caso palmario de alguien a quien un libro le salva la vida. Y no es un testigo de jehová que conoce la biblia ni un drogo que entra en los libros del señor Hubbard para llegar a la vida plena. Buena esa. Hasta mejor no saber qué estaba leyendo.

2. Quiero el libro La siciliana salvaje.

3. Extraordinarias las digresiones del jugador. Y el caso judicial, a la vez hilarante e inquietante.

4. Gran entrada.

Carolina Andújar Córdoba dijo...

¡Hola, siameses! Seguro el chino estaba leyéndose Platero y yo.

Mi alergia a los juegos de mesa me impidió leerme el pedazo del ajedrez... ¿quién me cuenta qué pasó?

Bye Protervous Paul :)

Anónimo dijo...

Yo quiero el libro también: davidjimenezgonzalez@hotmail.com

Gracias.

Pablo R. Arango dijo...

Querida vampiresa Andújar: no te perdás la historia del ajedrecista: es sobre un tipo que mató a su hijo de siete años, un juez que analizaba con un hacha al lado y otras lindezas. Como bien dice Camilo, a quien el ajedrez lo aburre, es hilarante.